
sábado, 20 de junio de 2009
jueves, 4 de junio de 2009
Protocolo,algo que continúa vigente

Los detalles que rodean la celebración de una boda, son de vital importancia al momento de planearla, de ellos depende que todo quede perfectamente organizado y en un buen recuerdo.
Los instantes en la iglesia requieren de un estricto protocolo y cumplimento, comenzando por la hora indicada para inicio de la ceremonia, para la cual deben estar puntuales los contrayentes, su corte, familia y los invitados.
El novio ha de llegar primero del brazo de su madre y allí estará dispuesto para recibir a su futura esposa, quien entrará al recinto del brazo de su padre. Música, palabras y demás, no deben dejarse al azar.
La recepción es tal vez la más esperada por los invitados, y allí también impera la formalidad, pues los nuevos esposos acompañados por sus padres, serán los encargados de dar la bienvenida y ofrecer el brindis.
Del orden que tenga este instante, depende mucho el del resto de la fiesta así como el éxito de la misma, pues inmediatamente después se inicia la sesión de fotos, que deberá contar con todos los grupos que se encuentren en el lugar. Es ese el momento de ofrecer la torta, y algunos pasabocas y cocteles que anteceden la comida.
Una vez termina de servirse el menú, los nuevos esposos abren formalmente la fiesta con el baile del vals y la presentación de la orquesta o grupo que los acompañará.
En algunos de los apartes de estas atenciones, se aprovecha para sortear el ramo y la liga de la novia, que según la tradición, traerán suerte a los solteros que los ganen.
UN POCO DE CAMBIO
Si bien se acostumbra a dividir los gastos de una manera poco equitativa, teniendo el padre de la novia la gran mayoría de los mismos, en la actualidad, las parejas, que ya deciden contraer matrimonio con más madurez económica, resuelven hacer otra distribución.
Algunas cosas como esta han variado, pero eso no impide que el novio se haga cargo de la serenata que antecede la boda, así como la compra de los anillos y la luna de miel.
De todas maneras, nunca es demasiado revisar las normas de etiqueta, pues aunque se den variaciones, ésta se conserva, como es el caso de la ubicación de la pareja, sus familias e invitados en la iglesia.
Los instantes en la iglesia requieren de un estricto protocolo y cumplimento, comenzando por la hora indicada para inicio de la ceremonia, para la cual deben estar puntuales los contrayentes, su corte, familia y los invitados.
El novio ha de llegar primero del brazo de su madre y allí estará dispuesto para recibir a su futura esposa, quien entrará al recinto del brazo de su padre. Música, palabras y demás, no deben dejarse al azar.
La recepción es tal vez la más esperada por los invitados, y allí también impera la formalidad, pues los nuevos esposos acompañados por sus padres, serán los encargados de dar la bienvenida y ofrecer el brindis.
Del orden que tenga este instante, depende mucho el del resto de la fiesta así como el éxito de la misma, pues inmediatamente después se inicia la sesión de fotos, que deberá contar con todos los grupos que se encuentren en el lugar. Es ese el momento de ofrecer la torta, y algunos pasabocas y cocteles que anteceden la comida.
Una vez termina de servirse el menú, los nuevos esposos abren formalmente la fiesta con el baile del vals y la presentación de la orquesta o grupo que los acompañará.
En algunos de los apartes de estas atenciones, se aprovecha para sortear el ramo y la liga de la novia, que según la tradición, traerán suerte a los solteros que los ganen.
UN POCO DE CAMBIO
Si bien se acostumbra a dividir los gastos de una manera poco equitativa, teniendo el padre de la novia la gran mayoría de los mismos, en la actualidad, las parejas, que ya deciden contraer matrimonio con más madurez económica, resuelven hacer otra distribución.
Algunas cosas como esta han variado, pero eso no impide que el novio se haga cargo de la serenata que antecede la boda, así como la compra de los anillos y la luna de miel.
De todas maneras, nunca es demasiado revisar las normas de etiqueta, pues aunque se den variaciones, ésta se conserva, como es el caso de la ubicación de la pareja, sus familias e invitados en la iglesia.
Fuente:HEIDI LLANES, REVISTA VIERNES .El Universal-Colombia
lunes, 1 de junio de 2009
Descubre los mejores rituales de bodas
´Nos casamos´ es el libro que recogen una serie de consejos prácticos para que el matrimonio sea feliz y duradero.ESPAÑA, mayo 27.- El origen de las supersticiones y curiosidades que forman parte de un ritual tan antiguo y universal como es el matrimonio, practicadas por muchos pero de las que pocos conocen su significado, se desvela en un libro publicado ahora en España.
Bajo el título "Nos casamos", la española Roser Amills y la argentina Bettina Dubovsky desgranan las tradiciones más arraigadas entorno a la ceremonia nupcial, al tiempo que recogen una serie de consejos prácticos para que el matrimonio sea feliz y duradero.
"Los más curioso es el trasfondo de los rituales de la boda, cada uno revela un mundo fascinante", señaló Dubovsky, colaboradora de reconocidas revistas femeninas como "Vogue" y "Marie Claire".
Cuenta la leyenda, relató Dubovsky en una entrevista a EFE, que las flores de azahar, traídas por los árabes al continente europeo, permitieron a la hija de un pobre jardinero de palacio casarse por amor y, desde entonces, "la flor del naranjo es sinónimo de dicha y virtud".
La costumbre, explicó la periodista, de que los novios no se vean la mañana de la boda proviene de la época en la que los enlaces se realizaban por conveniencia.
Entonces la familia de la novia evitaba que el futuro marido la viera, por si cambiaba de idea.
El color blanco del traje de la novia, según las indagaciones de las autoras, fue instaurado por los romanos y recuperado por la reina Victoria de Inglaterra en el siglo XX, que lo impuso como sinónimo de pureza y de virginidad, mientras que en Japón y China ese simbolismo lo otorga el rojo y en el Islám el negro.
El texto desvela que antiguamente se enviaban dos tarjetas de boda: la primera anunciaba la ceremonia sin que ello supusiera invitación a la celebración posterior y la segunda convidaba además al banquete.
Ahora esta costumbre sólo se mantiene en las bodas reales o de Estado.
El lenguaje poético de las flores, también analizado en este libro, revela que las rosas significan amor, magia, pasión y delicadeza; las orquídeas belleza y elegancia, y la hiedra, muy utilizada en las bodas, es sinónimo de fidelidad y lazos sólidos.
Por el contrario, no conviene, conforme a la creencia popular, adornar el día de la ceremonia con plantas como las margaritas, los geranios, las gardenias, los girasoles y las hortensias porque se interpretan como augurio de una relación volátil y frívola.
La elección adecuada del velo, que protege contra el mal de ojo y los celos de otras mujeres, debe realizarse según la figura de la novia, si una mujer es alta puede elegir todos, mientras que si es bajita el velo debe ser corto y nunca sobrepasar la cintura.
El calzado también es objeto de muchas supersticiones, de acuerdo con la tradición.
La novia debe llevar un papel en el zapato derecho con los nombres de sus amigas casaderas y luego quemarlo al terminar la ceremonia, así ellas tendrán un buen augurio para casarse en el plazo de un año, mientras en el izquierdo llevará una moneda para atraer la riqueza y la prosperidad en el matrimonio.
El libro, dividido por capítulos, analiza también aspectos relativos a la organización de la ceremonia y el banquete, los preparativos, la vestimenta y la luna de miel.
Para el viaje de novios, las autoras proponen atractivas opciones, que van desde las más tradicionales hasta las más exóticas.
Así con un presupuesto de 260 a 530 dólares figura Bali, isla que durante décadas fue un lugar secreto y clandestino que albergó las bodas de millonarios y famosos, como el cantante británico Mick Jagger y el músico español Alejandro Sanz.
Fuente Terra Chile-27de Mayo de 2009
Bajo el título "Nos casamos", la española Roser Amills y la argentina Bettina Dubovsky desgranan las tradiciones más arraigadas entorno a la ceremonia nupcial, al tiempo que recogen una serie de consejos prácticos para que el matrimonio sea feliz y duradero.
"Los más curioso es el trasfondo de los rituales de la boda, cada uno revela un mundo fascinante", señaló Dubovsky, colaboradora de reconocidas revistas femeninas como "Vogue" y "Marie Claire".
Cuenta la leyenda, relató Dubovsky en una entrevista a EFE, que las flores de azahar, traídas por los árabes al continente europeo, permitieron a la hija de un pobre jardinero de palacio casarse por amor y, desde entonces, "la flor del naranjo es sinónimo de dicha y virtud".
La costumbre, explicó la periodista, de que los novios no se vean la mañana de la boda proviene de la época en la que los enlaces se realizaban por conveniencia.
Entonces la familia de la novia evitaba que el futuro marido la viera, por si cambiaba de idea.
El color blanco del traje de la novia, según las indagaciones de las autoras, fue instaurado por los romanos y recuperado por la reina Victoria de Inglaterra en el siglo XX, que lo impuso como sinónimo de pureza y de virginidad, mientras que en Japón y China ese simbolismo lo otorga el rojo y en el Islám el negro.
El texto desvela que antiguamente se enviaban dos tarjetas de boda: la primera anunciaba la ceremonia sin que ello supusiera invitación a la celebración posterior y la segunda convidaba además al banquete.
Ahora esta costumbre sólo se mantiene en las bodas reales o de Estado.
El lenguaje poético de las flores, también analizado en este libro, revela que las rosas significan amor, magia, pasión y delicadeza; las orquídeas belleza y elegancia, y la hiedra, muy utilizada en las bodas, es sinónimo de fidelidad y lazos sólidos.
Por el contrario, no conviene, conforme a la creencia popular, adornar el día de la ceremonia con plantas como las margaritas, los geranios, las gardenias, los girasoles y las hortensias porque se interpretan como augurio de una relación volátil y frívola.
La elección adecuada del velo, que protege contra el mal de ojo y los celos de otras mujeres, debe realizarse según la figura de la novia, si una mujer es alta puede elegir todos, mientras que si es bajita el velo debe ser corto y nunca sobrepasar la cintura.
El calzado también es objeto de muchas supersticiones, de acuerdo con la tradición.
La novia debe llevar un papel en el zapato derecho con los nombres de sus amigas casaderas y luego quemarlo al terminar la ceremonia, así ellas tendrán un buen augurio para casarse en el plazo de un año, mientras en el izquierdo llevará una moneda para atraer la riqueza y la prosperidad en el matrimonio.
El libro, dividido por capítulos, analiza también aspectos relativos a la organización de la ceremonia y el banquete, los preparativos, la vestimenta y la luna de miel.
Para el viaje de novios, las autoras proponen atractivas opciones, que van desde las más tradicionales hasta las más exóticas.
Así con un presupuesto de 260 a 530 dólares figura Bali, isla que durante décadas fue un lugar secreto y clandestino que albergó las bodas de millonarios y famosos, como el cantante británico Mick Jagger y el músico español Alejandro Sanz.
Fuente Terra Chile-27de Mayo de 2009
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